La incineración como nueva tendencia en el sector funerario

Aumento de las incineraciones: Factor económico o cambios sociológicos?

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Comenta un prestigioso analista y abogado gallego llamado Francisco Vázquez: “Los hijos de hoy se parecen más a su tiempo que a sus padres”. Toda frase, fenómeno social o suceso debe ser tratado con objetividad partiendo de la relación causa-efecto y alimentando el argumentario con cifras explícitas e información que lo corrobore, si bien es cierto que en muchos casos estamos sesgados para emitir criterios u opiniones también lo es el hecho que el concepto “tendencia” viene dado por el movimiento mayoritario y de masas hacia un punto, es el recorrido que marca la inclinación hacia una nueva forma de ser o estar.

La frase citada encierra esa esencia de que la “vida”, entendida como esa manifestación de sentimientos, idiosincrasia, costumbres y hábitos a través de la materia humana, está en constante movimiento, es tan convulsa que en ocasiones cambiamos pareceres sin percatarnos, simplemente porque respondemos al momento histórico que nos ha tocado vivir y somos un producto de ello.

marLos sectores y sus categorías no están exentos de estos cambios, máxime cuando son precisamente las personas en función del contexto social, las que marcan las pautas de consumo y la diversificación de las formas de “hacer”, rompen esquemas, ataduras impuestas por tradiciones que se han convertido en reiteraciones del mismo ciclo.

Hoy día es evidente el cambio en los hábitos de la sociedad, incluso en lo que respecta a los ritos funerarios, registrándose una tendencia al alza de los servicios laicos frente a los religiosos y el aumento sostenido de las incineraciones.

La media nacional de incineraciones en España se sitúa en torno al 32% aunque hay puntos del territorio que superan ampliamente esta cifra llegando a pasar el umbral del 50%, como es el caso de Málaga y Sevilla.

Actualmente la mayoría de seres humanos ya expresan en vida cuál es su último deseo y aquí es donde se observa la manifestación de la personalidad y los cambios de ideología más allá de la muerte, pues cada vez más nos alejamos del entierro tradicional observándose un aumento del descanso mediante incineraciones en lugares con los que siempre se identificó la persona, medios naturales, lugares de afiliación, etc, el cambio social en el momento de buscar el reconocimiento a nuestra forma de pensar y a nuestro comportamiento nos afecta, incluso después de la muerte.

simbologia-funerariaLa repercusión de la simbología y el uso de símbolos se han visto reflejados en el sector funerario, donde se observa cada vez más la incineración como vehículo para inmortalizar el recuerdo con símbolos que mantengan el sello de identidad.

Cabe destacar y no en menor orden de importancia que el factor económico está jugando un roll importante aunque no protagónico, en el aumento de las incineraciones, pues conlleva un menor coste el proceso de defunción por esta vertiente.

Cambio de tendencia, consciencia social y ambiental, sostenibilidad, llamémosle como queramos, lo cierto es que las incineraciones crecen y vertiginosamente, y con ellas crecen las ideas.